De Edipo y relaciones extrañas

viernes 17 de septiembre de 2010

El otro día, mientras mi amigo y yo comíamos unos ricos tacos al pastor -aprovechando el 2x1, claro está- surgió un tema que me dejó pensando un buen rato.

Me decía que le encantaría haber estudiado en Guadalajara pues las chicas lindas abundan y hasta el menos agraciado tiene la oportunidad de estar con una de ellas.

-Entonces, si en este instante apareciera una máquina del tiempo que te permitiera volver para escoger universidad, ¿te irías?
-¡Claro!

Lo curioso del caso -lo que me dejó pensando- es que mi amigo tiene novia.

-¿Así de fácil la dejarías por una hipotética chica tapatía del futuro-del-pasado?
-No me voy a casar con ella -silencio pensativo- Sí.

Y ya no le dije nada más. ¿Qué es lo que tiene con aquella chica? ¿En qué está basada esa relación? O sea que nada mas están, se besan, cogen, platican, se ríen y viven juntos, hasta que la buenota indicada -o el buenote indicado- llegue ¿y ya? No esperan -bueno, él- nada del otro.

Lo que mi amigo tiene es que nunca ha estado solo, en cuanto termina con una chica luego busca otra.

Ahora que ando de visita por el D.F. entre las pláticas con el amigo Iván Quecha salió a flote el complejo edípico que existe en muchas personas, y pensándolo un poco creo que ésa es la respuesta. Mi amigo busca en ella una madre, algo seguro que le de estabilidad y una decente dosis de felicidad.

Pero no es lo que busca, no es lo que en realidad quiere. Quecha menciona que en la gran mayoría de las parejas pasa, se casan para obtener una madre pero después se meten con la secretaria para satisfacer su verdadero deseo.

Qué pedo.

Estamos jodidos por el amor, dice Iván, todo el tiempo sufriendo por conseguir lo que nunca sabemos manejar, siempre buscando erradamente lo que nos han enseñado como felicidad: mujer e hijos.

Me acuerdo que en algún post neb menciona que quién chingados nos dijo que el amor era el fin último de la vida, que para qué buscábamos una mujer al momento de emanciparnos de la familia cuando ya mucho tiempo habíamos estado con una, o algo así.

Yo la mera verdad no sé que onda, nunca he sido el indicado para hablar de todos estos asuntos, siempre he vivido enamorado platónicamente como buen romántico empedernido y estúpido, pero divagar un poco sobre el tema me dejó con ganas de escribir un poco.

¿Qué será?

1 ajá sí ajá's...:

Jaime Rivera dijo...

Yo no estoy de acuerdo con lo que te decía tu amigo. Creo que tú tienes una idea más acertada de cómo deben ser las relaciones. Pero ojo. Lo que digo es ¨cómo deben ser¨ las relaciones. En la realidad, mucha gente sólo anda por ahí enredándose con otr@s por tener compañía y nada más.