Me retó, contradijo mis argumentos y los descalificó, me comparó y dijo que las cosas no funcionaban así, que lo que hacía no servía para nada, que ya lo hacía alguien más.
Yo lo miré a los ojos, lo refuté, expliqué y argumenté, sostuve su mirada de ojos claros que decía: duda, titubea, dame la razón con algún gesto inconsciente, dame la oportunidad de hacerte polvo; no titubeé, no desvié la mirada, hablé claro y conciso.
Discutimos sin pelear y ninguno ganó, ninguno perdió, los dos convencidos de tener la razón, los dos seguros de la estupidez del otro.
Por supuesto que yo tengo razón.
domingo 9 de mayo de 2010
Publicado por Nenbat en 00:31
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4 ajá sí ajá's...:
Bravo!
Me encantó tu texto.
Me ha pasado muchas veces, y creo que capturaste la esencia de ese tipo de situaciones muy bien.
Bravo!
Me encantó tu texto.
Me ha pasado muchas veces, y creo que capturaste la esencia de ese tipo de situaciones muy bien.
Jjajaja , eso me recuerda a nuestras discusiones
solo que yo soy mas buena onda
y le daba la razón para que ya no hiciera mas bilis !!
Jjajaja , eso me recuerda a nuestras discusiones
solo que yo soy mas buena onda
y le daba la razón para que ya no hiciera mas bilis !!
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